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Repaso al 2018. Un año muy viajero.

Ya entrados en el 2019, echamos un poco la vista atrás, para recopilar las experiencias vividas en el año que acabamos de dejar. Realmente, ha sido un año muy viajero, aunque a los que nos apasiona viajar, nunca es suficiente…

Comenzamos el año celebrando la Noche Vieja en Berlín, ciudad que visitamos por primera vez y ojalá no sea la última. Nos encantó! Historia, arte, arquitectura, fue un viaje fantástico de verdad.

En el muro de Berlín

En abril, esta vez solo los papás, volamos rumbo a EEUU por 3ª vez: primera parada en Las Vegas, donde alquilamos la Harley y, esta vez, pusimos rumbo Page, para visitar los cañones de Antelope Canyon. La visita estrella del viaje; Monument Valley, vuelta por la Route 66 y disfrutar unos días de ese festival que tanto nos gusta; el Viva las Vegas. Con la alegría, este año, de poder disfrutar de conciertos de amigos que tocaron allí.

El siguiente destino llegó en Julio. Lisboa. Otro lugar nuevo para nosotros y que cogimos con muchísimas ganas. La excusa perfecta fue llevar a Erik al concierto de Iron Maiden y aprovechar para disfrutar de unos días de turismo. Qué bonita ciudad. Bastante afectada ya por la gentrificación, eso sí. Pero sigue teniendo su encanto. Y no digamos ya, escaparse aunque sea por un día por ejemplo, a Sintra y visitar sus castillos y palacios. Súper recomendable.

La familia 3 Mochilas, en el Palacio Da Pena, en Sintra.

Agosto… es nuestro paréntesis anual. Mallorca. Nuestra querida Mallorca. Repetir visitas a sitios y descubrir nuevos. Relax, desconexión.

Y acabamos el año en casa, en Barcelona. Pero con nuestros amigos de Mallorca invitados unos días. Así que, qué mejor ocasión para recorrer algunos sitios preciosos de los innumerables que hay en Catalunya.

Hicimos de guiris en nuestra propia ciudad, cosa que nos encanta pero además visitamos Monserrat, la estatua de Mazinger Z, Montblanc, Besalú y Castellfollit de la Roca.

Para el 2019 ya hay planes cerrados pero, va a ser difícil de superar el listón del 2018!

Imagen panorámica de la masía

La Masía Freixa. Terrassa.

Este verano, un domingo en el que se alcanzaron los 40º en la localidad de Terrassa, hicimos una pequeña escapada para visitar un edificio modernista, que no es tan conocido como muchos de Barcelona. La Masía Freixa.

Josep Freixa decidió transformar su fábrica, cubriéndola de una maravillosa cubierta modernista y convirtiéndola en su residencia familiar. Para ello, confió en Lluís Muncunill, el arquitecto municipal de Terrassa por aquella época.

Si queréis visitarla, en una de las visitas guiadas gratuitas que organizan a diario, solo tenéis que acudir a las 12 del mediodía a la entrada del edificio, en la Plaça de Josep Freixa i Argemí, 11, 08224 Terrassa, Barcelona.

Muy recomendable, como podéis ver!

Nos vamos!

Y los planes y los preparativos, la planificación… todo! se nos ha echado encima…

Los primeros 5 días, estaremos alojados en el Berliner Hof, al lado del «Christmas Market at Kaiser Wilhelm Memorial Church», digamos que en el centro más al oeste de Berlín.

El resto del viaje, una semana hasta el día 3, nos trasladaremos a Rosa de Luxemburgo. Justo al lado de Alexanderplatz. El centro del lado este de la ciudad.

Como siempre, estaremos online, compartiendo fotos en nuestro Instagram y algún post en nuestra página de Facebook.

12 días en Berlín, mil cosas por ver!

Próximo destino: Navidades en Berlín

Mamá ya terminó su posgrado hace unos 3 meses, así que toca retomar lo nuestro: nuestra pasión por los viajes!

Curiosamente, siempre buscamos un destino para escapar de las Navidades pero, este año, vamos de pleno a uno de los lugares donde se viven con más intensidad: Berlín!

Mercadillo navideño de Spandau

Para abrir boca, un link con la lista de todos los mercadillos navideños que se pueden encontrar en esta época del año:

https://www.visitberlin.de/es/mercados-de-navidad-berlin?page=0

A la vuelta, haremos un post sobre los que visitaremos nosotros.

Estamos de vuelta!

Keep on!

Hola desde Kanchanaburi! 

Estamos teniendo dificultades para poder actualizar el blog. 

Mientras encontramos un sitio donde poder conectarnos y publicar, os invitamos a seguir nuestras fotos en Instagram @3mochilasporelmundo y algún momento compartido en nuestra página de Facebook: facebook.com/3mochilasporelmundo

Stay tuned! 😉

Captura de la pantalla de nuestro asiento. Vuelo Doha - Bangkok

Aterrizar en Bangkok por primera vez con 12 años. De la decepción a la euforia.

A pesar de haber dormido bastante en el 2° vuelo (Doha – Bangkok), Erik estaba exhausto. Aunque la excitación por estar ya llegando a destino, lo mantenía digno. Llevábamos muchas horas de vuelos y el agotamiento ya era notable.

Al llegar a Bangkok (18:30h, hora local), aún quedaba un pequeño «periplo» hasta llegar a la guesthouse: casi un par de horas nos costó salir del aeropuerto. Colas infinitas de inmigración, cambiar de divisas (poco, porque el cambio está mejor en la ciudad),  comprar una tarjeta SIM para tener internet en el móvil,  coger el tren Airport Link hasta «Paya Thai» y cambiar al BTS, con un transbordo en «Siam» para llegar a «National Stadium» (donde teníamos la guesthouse).

Llegábamos a la zona de Siam sobre las 21:40h del sábado y el primer encuentro de Erik con Bangkok no estaba teniendo un buen comienzo. Siendo sábado, no sabemos por qué, nos encontramos con las luces de los centros comerciales apagadas, con lo que la calle parecía todavía más sucia y oscura de lo que ya era. Hay que sumar a esto, los 33°C y una humedad insoportable.

Entrar a la guesthouse, no ayudó a levantar sus ánimos… Pranee Guesthouse, a la que hemos vuelto 11 años después no es que digamos, bonita. Y en estos 11 años, el paso del tiempo se ha hecho notar. Los papás también tuvimos ese momento de «bajón». Y es que los recuerdos guardados con cariño, pueden jugarte una mala pasada…

     

       

Bueno, «no pasa nada. Al fin y al cabo, aquí sólo vamos a venir a dormir», había que cambiarse de ropa y refrescarse, que el golpe de calor al salir del tren había sido notable. Y salir a cenar algo. Estábamos agotadísimos, pero no podíamos irnos a la cama sin más, dejando a Erik con la primera mala sensación.

Una vez en la calle, decidimos mostrarle a Erik «el barrio». La Pranee está justo enfrente del MBK, que ya estaba cerrado. Subimos por primera vez a las pasarelas peatonales. Vimos los puestos callejeros, la mayoría ya cerrando también y buscamos un sitio para cenar algo.

Acabamos en el Marina Hk, no muy lejos; en Rama I Rd, Khwaeng Pathum Wan, Khet Pathum Wan, Krung Thep Maha Nakhon 10330.

Javier y Erik eligiendo sus platos de la carta Esto subió bastante los ánimos de todos. Sobre todo de Erik. La experiencia con el picante y los noodles fue más que satisfactoria, lo cual fue en aumento a lo largo del viaje. Tanto se animó que luego fue prácticamente imposible que se durmiera!

Las 3 mochilas preparadas

Cómo preparar una mochila para un mes de viaje (o más)?

Los que nos seguís en Instagram, lo habréis visto; a tres días para salir rumbo Bangkok, ayer tocó ultimar mochilas.

Vaaaale… hace por lo menos un mes que están ahí en el sofá-cama, a medio montar. Y vaaaale, las he montado y desmontado por lo menos 5 veces… por decir algo! Pero creo que ya están!

Muchos me lo habéis preguntado más de una vez: Cómo lo hacéis? Para tantos días! Pero si son mochilas muy pequeñas! Y además, os cambiáis de ropa muy a menudo! (ésta fue Kika en uno de nuestros viajes que hicimos juntos. La frase me hizo mucha gracia). 😉

Y la verdad, es que no es tan complicado viajar ligero.

Qué lleva cada una?

La de Javier (papá), es la que menos cosas lleva pero, como es el más grandote de la familia, ocupan más.

La hemos montado con: 2 pantalones cortos + 2 largos (uno corto y uno largo le van enormes, así que «morirán» nada más empezar el viaje, eso si se los llega a poner), 5 o 6 camisetas, ropa interior para una semana (7 calzoncillos + 7 pares de calcetines), las chanclas, gorra, bañador, el poncho «de los chinos» por si llueve… bolsa de plástico transparente con los líquidos para el aeropuerto… Al final, le cabe de sobras el neceser-botiquín y como aún tiene sitio, le toca llevar la SJcam y los accesorios. Ah! y se me olvidaba; él lleva, en el fondo de la mochila, una bolsa grande impermeable tipo petate, para ir llenando de compras si hiciera falta, durante el viaje.

Para Erik es su primer viaje largo, pero más o menos, igual.

Lleva: más o menos, 6 o 7 camisetas de manga corta, un par de manga larga. Dos pantalones cortos, unos largos de chandal y otros largos que, se le han quedado pequeños de largo, pero como se pueden convertir en cortos porque llevan cremalleras… pues ea! a la mochila, que ya «morirán» allí. Las chanclas, gorra, 6 calzoncillos, otros tantos pares de calcetines. Bañador, poncho también «de los chinos» por si nos pilla un chaparrón… Él lleva su propio neceser, bolsa transparente con los líquidos para el aeropuerto, su cámara digital de fotos, su diario de viaje y, esta vez hacemos una concesión y podrá llevarse la PSP, que los trayectos serán largos…

Y mamá? sorprendentemente, es la que más cosas se lleva y a la que menos espacio le ocupan…

10 camisetas (10!!) son 5 de tirantes, 5 de manga corta. 9 pantalones (una barbaridad!) y 5 camisas (bueno, camisa en realidad una, lo demás son «cosas hippies» para ponerme encima de las camisetas de tirantes por si entramos en los templos). Ropa interior (no la he contado), las chanclas, gorra, el «poncho de los chinos», otra bolsa de plástico transparente para los líquidos y como, aunque no os lo creáis, todo esto me ocupaba la mitad del espacio de mi mochila, el neceser familiar, lo llevo yo. Importante saber que prácticamente todo lo que he elegido para llevarme, es para tirar.

Unos pocos trucos:

Como podéis ver, no varía mucho el contenido de una mochila a otra. Y de verdad, lo mismo seria para un mes, que para dos o más. Siguiendo unos trucos básicos, la mochila va a ser una de las menores preocupaciones cuando viajes:

  1. Guarda durante el resto del año ropa que no te pondrás más. La idea es «sacrificarla» durante el viaje y aligerar aún más tu equipaje. Y si el viaje es a Asia, con más razón, ya irás comprando cosas allí a medida que vas tirando lo viejo.
  2. Llevarte lo esencial, significa justamente eso. Lo esencial. Vas a vivir experiencias o quieres salir en las fotos como si estuvieras en la pasarela? Vale, haber viajado mucho en moto con el único espacio de una alforja para mis pertenencias, me hace jugar con ventaja. Ok. Pero en serio, se puede.
  3. Vas a lavar cosas a mano. Seguro. Por lo menos ropa interior (esto me recuerda que tenía que haber comprado una cuerda de tender…), que aprovecharás para secar cuando pares 2 o 3 noches en la misma guesthouse. Pero vas a encontrar sitios donde lavan la ropa por kilos y por muy poco dinero en cada esquina. Un problema menos.
  4. Ya lo he dicho antes. Que todo lo que te lleves, sea susceptible de tirar o de asumir que lo puedas perder. Mientras lo importante lo lleves encima (para el dinero y documentación, los papás llevamos unos fajines para llevar debajo de la ropa), la ropa de tu mochila acabará desgastada y estropeada. Que se pierda en algún traslado, también podría pasar.
  5. En Asia hace calor. No hace falta ropa de abrigo, como mucho un polar finito en el norte para la noche, que llevarás puesto en tu viaje hacia allí, junto con las botas de trekking y alguna camiseta de manga larga. Al bajar del avión en Bangkok, cuando tu cuerpo note que el calor no es culpa de ninguna turbina del avión, ya atarás el polar a las correas de la mochila. Ya.
  6. Neceser: deja casi todo en casa. Incluso, si se te olvidara el neceser, seguro que no pasaría nada. Para eso están los 7/11 (Seven Eleven) abiertos las 24h. Cualquier cosa que te puedas evitar cargar desde aquí, sobre todo si son líquidos, lo tienes allí e infinitamente más barato.
  7. Hablando de líquidos. Las muestras de cremas, geles, colonias, etc… son vuestras mejores aliadas para los viajes. También hay que decir que me llevo estupendamente bien con las chicas de mi perfumería habitual y con las de mi farmacia, que son geniales. Cada vez que les cuento que salimos de viaje, siempre tienen muestras para mí. Las 3 bolsas de plástico para los líquidos de este viaje, van llenitas de muestras. El bote más grande que voy a llevar es el de mi desodorante. Y si no, lo dicho! 7/11! Acabaréis adorándolo…
  8. Importante! y todo un arte: saber doblar la ropa en rollos. No os podéis imaginar lo que podéis llegar a meter en un mini espacio como la base de una mochila, todo hecho rollitos. Y es la mejor manera de que no se arrugue!

Bueno, el resultado ya lo habéis visto: la mochila de papá, pesa 7kg. La de mamá y la de Erik, 5kg cada una. Como podréis imaginar, no facturaremos equipaje en el aeropuerto (a la vuelta, si hemos hecho uso del petate, seguramente tendremos que facturarlo). Qatar Airways, que es la compañía con la que volamos, permite un máximo de 7kg por equipage de mano. Así que: Reto conseguido!!

Boeing 787 de Qtar Airways

18 de mayo.

He querido llamar «18 de mayo» al primer post del blog.

Hasta ayer, podía ser una fecha como cualquier otra. Ni siquiera recordaba que fue exactamente ese día, cuando le di definitivamente al botón de la compañía aérea y confirmé la compra de los billetes; Barcelona-Doha-Bangkok y vuelta.

Y esta fecha, 18 de mayo, ha sido la que nos ha salvado de tener que renunciar al sueño de, por fin, enseñarle a nuestro hijo a viajar de mochila por Asia y que, por fin, comprenda por qué sus padres adoran el Sudeste Asiático.

Este pasado lunes, llegó la notificación certificada: me tocaba ser vocal en la mesa electoral de las elecciones generales del 20 de diciembre. Ya es casualidad.

No soy persona de poner excusas para no hacer lo que me toca precisamente. Pero es que esta vez, para esa fecha, ya llevaríamos 9 días recorriendo Tailandia con nuestras mochilas.

Qué hacer?

Sobre todo, mantener la calma, porque el susto te lo llevas…

Tienes sólo 7 días para presentar alegaciones documentadas y personarte en la Junta Electoral que te corresponda para solicitar que te eximan de tus obligaciones como ciudadano. El trámite es sencillo, nada más allá que recopilar (e imprimir) información de reservas, billetes, un escrito con la solicitud… y contar con perder un rato en ir, en mi caso a los juzgados, a realizar el trámite.

Bendito 18 de mayo. Es lo único que miró la funcionaria que me atendió. La fecha en la que reservé y pagué el viaje, que figuraba en la parte superior del mail de confirmación que recibí tras mi compra. Es una fecha muy anterior a la que se anunció la convocatoria de elecciones.

No hizo falta más. Y eso, que hasta llevé el comprobante también de la solicitud de voto por correo. Para que vieran que cumplir, yo cumplo! 😉

Bueno, que pasado el susto, ya podemos decir que ¡Nos vamos a Tailandia!!

Y, desde aquí, intentaremos informar de nuestras aventuras.

Queda inaugurado este blog.